|
Cuando los zapatos son nuevos es aconsejable impermeabilizarlos,
esto permitirá protejer tus zapatos de la intemperie y las manchas.
Para obtener una máxima eficacia, vaporiza el impermeabilizante
sobre la superficie a tratar, habiéndola limpiado anteriormente, y
manteniendo el aerosol vertical a una distancia de 30 cm. Dejar secar sin
frotar. Esta operación debe hacerse una vez por semana.
|
|
Cuando a causa de la lluvia o aniegos se moje el zapato, habrá
que ponerles papel por dentro, colocarlos de lado y dejar que se sequen
durante un día entero. Jamas colocarlos cerca a la cocina, estufa
o calefacción, esto ocasionaría que se resequen y rompan.
|
|
Es recomendable cepillar los zapatos después de cada
uso. Durante el tiempo que no se utilicen debes de aplicarles
una fina capa de betún y conservarlos en el interior de
la caja de cartón con los papeles que traían dentro
cuando los compramos o rellenarlos con otro papel.
|
|
La piel de calzado mal cuidada acaba secándose y resquebrajándose
tarde o temprano. Un buen cuidado con los equipos adecuados alargará su vida.
para ello necesita un cepillo de cerdas de buey, caballo o cerdo para que nos
ayude a quitar la suciedad y barro.
Es muy importante usar un cepillo de aplicación para cada color, para evitar irregularidades en la tonalidad.
|
|
También, es importante contar con un cepillo de abrillantar elaborado
con pelo de caballo. Utilizar un cepillo diferente para cada color de zapato
al igual que ocurria al momento de aplicar la crema.
|